Cercana a la villa turística y a la gran masa de agua del lago de El Nihuil, una inmensa superficie de treinta mil hectáreas de arena, maravilla al viajero que se adentra en este paraje. Desafiantes dunas de gran altura que cambian de forma con gran frecuencia invitan a vivir una experiencia única en vehículos de doble tracción, junto a guías especializados y conocedores del comportamiento del paisaje.
Recorrer este lugar único, que ha sido escenario de varias ediciones del Rally Dakar y del Desafío Ruta 40, y hacerlo de esta manera se transforma en una aventura fascinante para toda la familia. Una mezcla de adrenalina, paz, asombro y disfrute sorprenderán a quienes se animen a descubrir este paraje bajo el azul cielo sanrafaelino.