Pequeño paraje a 180 km. de la ciudad, zona cordillerana de más de 60 millones de años de antigüedad, es surcado por las aguas del Río Atuel y se encuentra inmerso en los cercanos paisajes que anuncian la presencia de la Cordillera de Los Andes, invitando a disfrutar de la extrema serenidad y la aventura que reina en las montañas.
Ideal para realizar actividades al aire libre que permiten el contacto directo con la Naturaleza en una experiencia inolvidable. Acampar rodeados de la soledad que reina en el ambiente, lleva esta aventura a su máximo nivel.
Realizar una travesía 4 x 4, trepando por los caminos sinuosos de las elevaciones, practicar el andinismo si las alturas son su pasión, crearán momentos inolvidables colmados de adrenalina. Este escenario también es el indicado para las competencias de enduro y mountain bike.
El trekking se impone para quienes busquen una actividad más tranquila y así poder observar detenidamente las características del ecosistema. Otra opción son las atrapantes cabalgatas para descubrir magníficos tesoros como la Cueva del Indio, testimonio de la presencia de los pueblos originarios en la región o aquella que acerca a los viajeros hasta los restos del famoso avión de los rugbiers uruguayos, cuya epopeya de supervivencia inspirara la creación de la película “VIVEN”
Una de la bellezas naturales del lugar es la Laguna de El Sosneado, donde la pesca es una de las alternativas más elegida, o las ruinas del antiguo Hotel Termas El Sosneado que aún posee al aire libre las piletas de aguas templadas en funcionamiento.